Pikachu, Bulbasur, Charmander, Squirtle... y así hasta casi 500 Pokémon. Lucas Florez se los sabe todos de memoria. "Enséñame una carta o un dibujo de cualquiera y te puedo decir como se llama, de qué tipo es y sus ataques", confiesa.
Con 12 años, este joven barcelonés es el campeón junior de Europa del famoso videojuego de Nintendo, una franquicia a la altura del famoso fontanero Mario que ha cautivado a millones de jóvenes (y no tan jóvenes) en todo el planeta.
Más de medio millar de aficionados a estos pequeños &undefined;monstruos de bolsillo&undefined; han pasado el fin de semana compitiendo en San Diego, California, en el Campeonato Mundial oficial de Pokémon. Lucas, por supuesto, ha estado entre ellos.

Para él, llegar hasta aquí ha sido toda una sorpresa. "Me apunté al campeonato casi por casualidad. Mi hermano y yo lo vimos en Internet y pensé que podría ser divertido", confiesa entre partida y partida. Ganó con facilidad la ronda eliminatoria nacional celebrada en Madrid el pasado 13 de junio y la final europea de París, el 20 de junio.
Juega con videojuegos de Pokémon desde que tenía tres años, cuando su hermano comenzó a usarlo de &undefined;sparring&undefined; en sus combates. Con todo, no le dedica mucho tiempo, "dos o tres horas" cuando tiene ganas de jugar y no hay exámenes o deberes.
En total, ha invertido algo menos de 300 horas a la última versión del juego, Pokémon Edición Platino, la copia oficial de competición de este campeonato y que ya ha venido más de 90.000 copias en España desde su lanzamiento el pasado 20 de junio.
A Lucas le apasiona todo lo que tenga que ver con esta saga. Durante la competición, la organización anunció dos nuevas ediciones de juegos clásicos de Pokémon para la consola Nintendo DS -Oro y Plata-. "Se me puso la carne de gallina, son mis aventuras favoritas", dice.
¿Notas? Excelentes. De hecho cree que Pokémon, a diferencia de otros juegos, puede ser un buen complemento a los estudios porque "hay que memorizar muchas cosas e incluso aplicar algo de matemáticas para ganar al rival".
Como el resto de los participantes, tuvo que seleccionar seis Pokémon para todo el torneo, cuatro de los cuales compiten en cada combate contra los cuatro Pokémon del rival. Cada &undefined;entrenador&undefined; tiene que elegir qué ataques realizará cada uno de sus Pokémon teniendo en cuenta varios factores, como las habilidades y naturaleza del rival.
"Mi estrategia es siempre atacar primero. Quien golpea primero golpea dos veces", confiesa al tiempo que reconoce que cada región del mundo tiene una forma de jugar ligeramente diferente.

Lucas se enfrentó en San Diego contra los campeones nacionales de Estados Unidos y Japón, entre otros. Esta vez, a diferencia de París, la suerte no le acompañó y fue el campeón estadounidense el que finalmente se alzó con la victoria en su categoría.
Pero a Lucas no le cambia el humor. Llegar hasta aquí ya ha sido para él toda una victoria. "Cuando me han dado la mochila de Pokémon, las camisetas del torneo... es como si se hubiera adelantado la Navidad", dice.
Además, sabe ya una lección que muchos tardan en aprender toda una vida: "Incluso cuando pierdes, también ganas experiencia".
Fuente
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/17/navegante/1250494802.html