Ver para creer. Este norteamericano lleva gastada una millonada en operaciones y tatuajes víctima de una obsesión, para parecerse, algunos dicen que a un gato, otros que a un tigre. Usa lentillas de colores para simular la mirada felina, implantes en las cejas e implantes dentales semejantes a la dentadura de un tigre.
Lleva más de 25 de años transformándose y este hombre se está haciendo realmente famoso, siendo invitado a programas televisivos internacionales de gran audiencia.
Según él, "Mi nombre es Stalking Cat. Ese es el nombre que me pusieron hace bastante tiempo. Yo puedo acercarme sigilosamente a cualquier cosa. Tengo un gran equilibrio y tiendo a reaccionar en situaciones en que los gatos también lo harían". Sin comentarios.
Así que ya sabéis, si queréis ser originales y forraros sólo tenéis que decidir en qué queréis transformaros - en boquerón, por ejemplo - e invertir esos pequeños ahorrillos.